Enmarcadas por las sierras de Ventania y muy cerca del mar, grandes extensiones de olivares se expanden por toda esta vasta región del sudeste bonaerense. El aceite de oliva caracteriza la zona, puede adquirirse a la vera de la ruta nacional Nº 3, como así también en algunos de los tantos establecimientos que practican la actividad del turismo rural.La propuesta la ofrece un grupo de emprendedores de Coronel Dorrego y Monte Hermoso que, bajo el asesoramiento técnico en turismo brindado por INTA desde la Estación Experimental Barrow de Tres Arroyos, se han unido para ofrecer desde el ámbito rural una alternativa diferenciada, ideal para huir de la rutina y disfrutar de destinos genuinos y poco frecuentados. Ellos son las estancias El Carmen, Don Gastón y La Zita, el establecimiento La Chingola, El Viejo Campamento, la Escuela Agraria de Dorrego, Posada El Sharid, El Alambique Sauceño, Llinares Turismo, Argenlab, Almibus y Cocina Natural de Liliana.
Días de campo, caminatas, paseos en carruajes, cabalgatas, polo, agroturismo, alojamiento en posadas y estancias, plantaciones de olivos y berries, producciones de aceite de oliva, cerveza artesanal, miel, dulces y licores, pesca de mar, lagunas y arroyos, avistaje de aves, tés con historia, fiestas tradicionales y un completo paseo temático forma parte de la propuesta, desde el mar hasta las sierras.
INTA apoya este Proyecto mediante el Programa Cambio Rural
circuitoolivares@yahoo.com.ar
Olivares en el sur bonaerense
Los olivares son un cultivo típico de la zona cuyana de nuestro país, pero desde hace unos cuatro años cobraron un importante impulso en el sur bonaerense, donde se presentan como una interesante alternativa para complementar la agricultura y la ganadería en estas tierras semiáridas. Actualmente, la superficie implantada ocupa unas 2.200 hectáreas, de las cuales 1.800 están en producción y las otras 400 tienen plantaciones en pleno crecimiento. El desarrollo también se está extendiendo a Río Negro, donde ya hay 250 hectáreas entre Viedma, Conesa y el balneario Las Grutas. En rigor, los olivos en la provincia de Buenos Aires no son una novedad, sino que tienen más de medio siglo de historia. Allá, por 1950 hubo un plan nacional de desarrollo olivícola en todo el país, y Coronel Dorrego, a unos 100 km de Bahía Blanca, fue una de las zonas seleccionadas. De hecho, hoy concentra el 94,5% de la producción bonaerense y la mayoría de las plantaciones fueron recuperadas de aquella época. El resto se distribuye en Coronel Rosales y en los partidos de Villarino y Patagones. Ventajas del sudeste. Por sus características edafo-climáticas y productivas, el sur bonaerense es muy favorable para el cultivo de los olivos. La amplitud térmica y la acumulación de horas-frío permiten obtener un aceite con alto contenido oleico y alta concentración de fenoles.
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